EFEMÉRIDE – BATALLA DE TACNA – BATALLA DEL CAMPO DE LA ALIANZA – 26 DE MAYO DE 1880

BATALLA DE TACNA

BATALLA DEL CAMPO DE LA ALIANZA.

26 DE MAYO DE 1880

La Batalla de Tacna, conocida también como Batalla del Campo de la Alianza, tuvo lugar  el 26 de mayo de 1880 en Tacna, en el marco de la Guerra del Pacífico, siendo una de las acciones militares más grandes de la Campaña de Tacna y Arica.

El mando del Ejército de la alianza peruano-boliviana fue asumido por Presidente de Bolivia, el general Narciso Campero, quien decidió presentar batalla al ejército chileno en un lugar cercano a la ciudad de Tacna, el que para estos efectos fue bautizado como “Campo de la Alianza”

 
4 Junio de 1880: Primer telegrama llegado a La Moneda, donde el Jefe del Estado Mayor del Ejército da cuenta del desarrollo de la batalla.

“Como a las diez de la mañana la artillería enemiga inició sus fuegos a tres mil quinientos metros sobre nuestra infantería, que avanzaba en guerrillas y en columnas sobre las alturas fortificadas que ocupaban peruanos y bolivianos.

“La nuestra contestó inmediatamente con muy buenos resultados, pues al cabo de una hora la artillería enemiga había apagado sus fuegos.

“La primera, segunda y tercera división marchaban a atacar el centro y el ala izquierda del enemigo, y la cuarta el ala derecha, con una batería Krupp de montaña.

“El Buin, el 3°, 4° de línea y el Bulnes componían la reserva.

“A las 11 hs. 40 ms. A.M. comienza el fuego de fusilería de las primeras guerrillas, fuego que se hizo general y nutridísimo en toda la línea.

“La artillería de campaña colocada en diversos puntos, limpiaba de enemigos el terreno por donde los infantes debían ganar las alturas.

“A las 12 el combate era rudo.

“El enemigo se sostenía firme en sus posiciones y diezmaba las filas nuestras que habían entrado al fuego con ese ímpetu tan proverbial en el soldado chileno y continuaban avanzando y batiéndose muchas veces a la bayoneta con las fuerzas que peleaban detrás de los atrincheramientos.

“A la una y media el enemigo, desmoralizado y hecho pedazos, abandonaba sus magníficas posiciones del centro y del ala izquierda, que los nuestros ganaban a paso de carga.

“Sólo en el ala derecha, los aliados sostenían el fuego, aunque de una manera muy débil.

“Media hora más tarde, la derrota del enemigo era general.

“Montero y Campero, con unos cuantos restos sin armas y en espantoso desorden tomaban apresuradamente el camino de Pachía.

“La caballería en expectativa no puede cortarlos por la distancia y las sinuosidades del terreno, que conduce a aquel pequeño pueblo.

“En la noche, la primera división ocupó Tacna y al siguiente día la mitad del ejército.

“Todo esto se hizo en medio del mayor orden.

“Solo ocurrieron algunos incidentes de poca trascendencia, de esos que no es posible evitar después de una gran victoria.

“En cuanto al comportamiento de jefes, oficiales y soldados, no hay elogio posible, señor.

“Creo que Chile jamás dio una batalla a la cual entrara con más resolución y entusiasmo su ejército. Nadie ha vacilado siquiera, a pesar de que combatía a pecho descubierto contra enemigo atrincherado en posiciones formidables.

“Los Colorados de Daza, los Libres del Sur, el Zepita y otros cuerpos del enemigo han perecido casi por completo.

“El enemigo tiene mil trescientos heridos y mil muertos más o menos. Pronto sabremos el número exacto.

“El parque tomado es numeroso. De día en día sé que el parque se aumenta con las nuevas armas y municiones que se recogen.

“Los prisioneros alcanzan a mil quinientos sin contar los coroneles y oficiales peruanos y bolivianos. En el registro que luego se hará en la población, es seguro que caerán de los que hay escondidos en las casas, según se asegura.

“De manera señor, que la victoria ha sido espléndida y completa.

“El enemigo no pudo rehacerse; le faltan armas y sobre todo municiones.

“Los bolivianos que han escapado, se han ido a su país. A su paso por Pachía, Calana, a donde se mandó después una división, que volvió trayendo armas, prisioneros y municiones, lo incendiaron y saquearon todo.

“Los restos peruanos tomaron distintos rumbos, pero nadie se replegó a Arica.

“Los regimientos Buin, 3° y 4° de línea, el Bulnes, veintidós piezas de artillería y cuatrocientos hombres de caballería están hoy a dos leguas de Arica.

La importancia de esta batalla en el contexto de la Guerra del Pacifico radica en que se trata de un punto de inflexión en el transcurso de este conflicto por los motivos que veremos. Primero, se puede afirmar que con este triunfo de parte de las fuerzas chilenas, se visualiza el hecho de que la guerra se va a ganar. Segundo, debido a la victoria chilena y aunque se mantuvo la alianza entre peruanos y bolivianos, estos últimos dejaron de aportar contingentes militares para las acciones siguientes, recayendo el esfuerzo de guerra exclusivamente sobre el Perú. Tercero, a partir de este triunfo, las autoridades chilenas comenzaron a cambiar el objetivo político de la guerra, ya que entendieron que esta conflagración sólo podría resolverse si las fuerzas nacionales alcanzaban el centro político de Perú, vale decir, su capital.